Cómo perdí peso corriendo

Mi cuerpo ha vuelto a septiembre de 2007. Año en el que entré en la universidad con muchos nervios y cambios. No fue una época fácil y desde entonces la báscula siempre sumaba más. Hasta hoy.

Hoy me desperté pensando en que debería pesarme en condiciones. A estas condiciones me refiero cuando lo haces en ayunas y a primera hora de la mañana.

Lo de pesarme no es una cosa que haga habitualmente. Hace tiempo que dejó de importarme qué dice la báscula y hace algunos años que el número que marcaba ya no era relevante para las decisiones que tomaba a lo largo del día, como por ejemplo qué comer.

Pues bien, a pesar de esto, en las dos últimas semanas decidí prestar un poco de atención a mi peso porque ya me habían comentado que me veían “más flaca”. Así que la semana pasada me pesé en la báscula que tengo en casa, comprada del Decathlon, y efectivamente, había bajado 2 kilos: de 64 a 62 kilos (gramos arriba, gramos abajo).

A su vez también me medí la grasa para comprobar de dónde venía esa pérdida. Para medir la grasa utilizo el lipocalibre y fue entonces cuando comprobé que también había bajado mi porcentaje de grasa: de un 16% a un 14%.

Todo muy proporcional.

Pero como iba diciendo al principio al despertarme esta mañana lo primero en lo que pensé fue en pesarme (no me preguntes por qué). Así que me fui a mi báscula de Decathlon y mis ojos se salieron de órbita cuando vi que pesaba 61 kilos clavados.

¿Cómo podía haber perdido un kilo a la semana? ¿Y cómo era posible después de la anterior pérdida?

No estoy haciendo una dieta estricta, de hecho en la última semana me había despendolado un poco comiendo para cenar pizza, hamburguesa, patatas fritas… en fin, no es lo normal, porque el resto de horas comía bien. Pero no era posible una bajada de peso a mi entender…

adelgazar corriendo

Lo gracioso fue cuando volví a subirme a la báscula para sacarle una foto y me aparecen 60 kilos clavados. “Menuda basura de báscula” pensé. Así tampoco era posible tener una idea clara del peso en el que me estaba moviendo y ya me estaba empezando a preocupar: no pesaba así desde 2007.

Así que me fui corriendo a una farmacia. Mientras buscaba una abierta a las nueve de la mañana y en ayunas pensaba que lo mismo cuando la encontrara iba a pesar menos aún…

Efectivamente, cuando me pesé estaba por debajo de los 60 kilos.

adelgazar corriendo

La hora que figura está mal, bien lo saben mis piernas que recorrí varias farmacias hasta encontrar una abierta…

Cómo he bajado de peso para esta media maratón

Desde la semana pasada barajo varias teorías. La que más peso tiene (y nunca mejor dicho) es que, a diferencia de cómo me prepararé para mi primera media maratón, en esta ocasión no estoy haciendo crossfit, solo ejercicios de fuerza con mi propio peso y en casa.

Que no esté entrenando crossfit o esté haciendo ejercicios de fuerza en el gimnasio también ha influido en mi alimentación: como menos proteínas y más carbohidratos. Pero mi ingesta no ha aumentado con respecto a antes de prepararme la media, sigo consumiendo las mismas cantidades y puede que eso, junto al volumen de kilómetros que llevo a estas alturas, esté influyendo en mi peso.

Cómo me voy a cuidar

Cuando te das cuenta de que lo importante es cuidarse y no el número que dicta la máquina la perspectiva cambia mucho. No quiero bajar más de peso, de hecho voy a tratar de comer un poco más para mantenerme entre 59-60 kilos.

perder grasa corriendo

Mi desayuno post-búsqueda de farmacias para pesarme. Atún con tomate en Thins y mi inevitable zumo de naranja recién exprimido.

El peso es una variable de salud. No solo es indicativo de si tenemos sobrepeso o no; una rápida bajada del mismo también es indicativo de que nos puede faltar algún nutriente o estamos enfermando sin saberlo. Por eso también es algo que hay que mirar, pero sin obsesionarse.

En mi caso no hace mucho me hice un análisis de sangre y estaba todo correcto. Creo que si sigo corriendo sería el peso ideal para conservar mi masa muscular (que lo suyo me ha costado crearla) y digo creo porque si después de la media maratón me planteara volver al crossfit o al gimnasio no tendría problema en subir.

También creo que lo más recomendable sería que me pusiera en manos de un profesional nutricionista, pero he de confesar que llevo un tiempo sin ánimos de seguir nada de forma estricta, solo de entrenar que es lo que más me llena.

Ahora sí que sí, podré decir que de cara a la media maratón de Tenerife tengo más papeletas para volar en vez de correr 🙂

Sarah Santiago

Periodista y deportista. Entrenar para mí es una necesidad anímica y física. Disfrutar haciendo cualquier deporte es el resultado por el cual muchos se sorprenden de mi pasión por él.

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