Cómo quieres envejecer

Ahora que todo gira en torno a los Millenials, parece que lo de hacerse mayor no es nada cool. Pero es algo que nos tocará a hacer a todos más pronto que tarde. La pregunta es cómo queremos hacerlo en términos de salud.

A menudo me pregunto qué es necesario para que más personas se sientan convencidas de lo importante que es cuidarse. Cuando voy al supermercado y estoy en la línea de caja, observo que las bolsas que nos llevamos a casa se llenan más de productos que de alimentos. Y en el mejor de los casos, en el gimnasio, veo gente que coge el ascensor para ir hasta el piso en el que se encuentran las máquinas de cardio.

Entiéndeme, no soy ninguna talibana de la alimentación ni del ejercicio. Creo que con leer mi blog y mis redes sociales, se intuye que abogo por el equilibrio subjetivo, el de cada uno. Dicho de otra manera, ese equilibrio que no está escrito en ningún libro, ni blog, sino que uno encuentra a base de una alimentación nutritiva y una vida activa, así como de permitirse concesiones por los motivos que sean.

Llevo por bandera que tengo las mías, las noches de pizza, los domingos de chocolate con un libro en la mano o los arranques de querer probarlo todo cuando salgo a comer fuera. Creo que ya vivimos condicionados por muchas cosas y somos esclavos de otras tantas, como para imponernos restricciones que difícilmente mantendremos toda la vida. Contar calorías o dietas con apellidos son claros ejemplos de lo que hablo.

La gente que dice no tener tiempo para cuidarse, tendrá que sacarlo el día que enferme
Quizás, porque muchas personas piensan de esta manera, han desistido de cuidarse. Prefieren vivir al día, comer lo que el cuerpo les pide, o se les pone por delante, antes de buscar alternativas o darse una oportunidad; la de comprobar lo bien que le sienta a uno mirar por su salud.

Todo esto viene a cuento porque el pasado fin de semana fue el Día Mundial Contra el Cáncer.

Del cáncer podría hablar desde dos perspectivas: la de los datos científicos, esos que no paramos de ver a diario (nuevos descubrimientos, número de casos, formas de prevención…); y la perspectiva personal, ya que por desgracia, al tratarse de una enfermedad que se lleva la vida de tantas personas, no es de extrañar que una tenga a alguien cercano que la sufre o la ha sufrido. Por cuestiones obvias, prefiero centrarme en la primera perspectiva.

Lo que no hagas hoy, tendrás que paliarlo mañana

Leyendo alguno de los muchos libros de nutrición que han pasado por mis manos, me topé con una frase que decía algo así como que la gente que dice no tener tiempo cuidarse, tendrá que sacarlo el día que enferme, ya sea con visitas al médico, con pruebas, consumo de medicamentos… en fin, sobrellevando una baja calidad de vida.

A pesar de que considero de que doy el perfil de persona con una vida saludable, ese mensaje caló en mí. Es cierto que cuidarse no garantiza que no vayamos a sufrir ninguna enfermedad como el cáncer, pero sin duda, hacerlo resta probabilidades de que suceda. No hay más que echar un vistazo a algunas de las 12 claves que ha lanzado la OMS para prevenirlo:

  • No fumar, ni consumir ningún tipo de tabaco.
  • Limitar el consumo de alcohol, y mejor aún si se evita.
  • Controlar el peso. Más adelante indica que una dieta saludable está compuesta de vegetales, frutas y granos integrales, evitando así el consumo de alimentos procesados y muy calóricos.
  • Tener algún tipo de actividad física a diario, limitando el tiempo que pasamos sentados.

Respecto a esto último tengo algo que decir. Los que nos cuidamos y presumimos de cumplir con las tres primeras claves, también lo hacemos de la cuarta sin caer en la cuenta de que, por regla general, la gran mayoría de nosotros nos movemos bastante poco. Me refiero a quienes pasamos la jornada laboral sentados.

como quieres envejecer

Creemos que por ir al gimnasio, a Crossfit o a correr después de 8-9 sentados ya dejamos de ser sedentarios. Craso error. El quid de la cuestión no reside en que dediquemos un tiempo del día a sudar la camiseta, sino en lo que hacemos la mayor parte del tiempo. Es como si de las 3 o 5 comidas que hacemos a diario, solo una fuera nutritiva, y el resto fuera a base de bollería o fritos. Estar quietos es el mal.

El quid de la cuestión no reside en que dediquemos un tiempo del día a sudar la camiseta, sino en lo que hacemos la mayor parte del tiempo
Lo sé, solo hablo de problemas y ni siquiera doy una sola solución, pero lo cierto es que no se me ocurre cómo evitar que nuestros trabajos de oficina paralicen el cuerpo entero, a excepción de los dedos, que se mueven tecleando. Supongo que son los efectos colaterales de las sociedades desarrolladas, y me temo que la cosa va a peor, no hay más que ver la tendencia en nuestra forma de consumo: más compra online de productos y comida, que offline. Puede que lo de ir al mercado a por frescos sea, de aquí a unos años, algo anecdótico.

Pero no me gustaría perder el hilo de lo que empecé diciendo, de cómo hacerle entender a quienes aún no se cuidan, de lo importante que es hacerlo. Quisiera pensar que todos queremos llegar a la vejez sin pasarlo mal, y quienes piensan que de algo que morirse es porque probablemente aún no conocen el alto precio que se paga por no cuidarse.

No cuidarse es no quererse

Mucho se ha escrito sobre cómo empezar a cuidarse. Desde consejos claves para empezar a correr o en el gimnasio, hasta cómo encontrar la motivación. Cada vez proliferan más este tipo de artículos, pero la verdad es que yo misma no me he quedado atrás. En este blog se encuentran fácilmente ese tipo de consejos (los dos últimos enlaces, por poner ejemplos). Sin embargo, los que más destacaría no son los que nos dicen lo que todos sabemos, sino los que nos dan una visión realista de que cuidarse no depende de la motivación, sino de la disciplina. Que no es fácil hacerlo, pero nada que merezca la pena lo es.

como quieres envejecer

Creo que no importa cuántas advertencias lance la OMS sobre qué hacer para evitar el cáncer o cualquier otra enfermedad. Cuidarse es y seguirá siendo una decisión personal. Consciente o inconsciente, pero personal.

Cuanto menos cueste, mejor

El problema de tener que hacer cosas que dependen de uno, es que si cuesta hacerlas, tendemos a postegarlas, y en el peor de los casos las ignoramos. De ahí que cuidarse cueste tanto, porque es más fácil dejarse llevar por el vicio de quedarnos quietos en un rincón.

Es indiscutible que uno se siente más agusto quemando Netflix en el sofá, que saliendo de casa para quemar las zapatillas en el asfalto
Independientemente del amor u odio que sintamos por el deporte, es indiscutible que uno se siente más agusto quemando Netflix en el sofá, que saliendo de casa para quemar las zapatillas en el asfalto.

Hace años, muchos muchos años, cuando no teníamos Netflix, ni trabajos de oficina, ni neveras que llenar o medios de transporte que coger para desplazarnos, lo de movernos era una obligación. Sin embargo, hoy en día no se tiene esta percepción. Hacer ejercicio es más bien una opción, un hobbie que comparten muchas personas, aunque nunca son suficientes a tenor de la cantidad de personas que mata el cáncer al año.

como quieres envejecer

Ya puedes imaginar lo que pienso. Para mi no es una opción. Creo que no somos conscientes (ni yo misma lo era hasta hace relativamente poco) de lo afortunados que somos de poder movernos, sobre todo mientras ninguna enfermedad hace de las suyas y caemos enfermos. Tampoco pensamos que cada uno de nosotros es dueño de un cuerpo con unas capacidades increíbles, y en la mayoría de los casos inexploradas.

No le damos valor al hecho de poseer una máquina perfecta, y mucho más valiosa que cualquier coche, moto o lo que sea que tenga motor. No acabamos de entender que la relación que más deberíamos cultivar es la que tiene lugar debajo de nuestra piel.

Y no importa cuántos ejemplos más ponga, al fin y al cabo, en plena era de la información, todos sabemos con más o menos acierto qué cosas podemos mejorar para tener una vida saludable. Lo que yo te propongo es hacer un ejercicio mental un poco doloroso y trascendental: imaginar cómo te gustaría envejecer, ¿con un cuerpo más saludable que menos? ¿o con una lista de achaques y síntomas que podrían haberse prevenido? Recuerda que siempre, siempre se está a tiempo de rectificar.

Sarah Santiago

Periodista y deportista. Entrenar para mí es una necesidad anímica y física. Disfrutar haciendo cualquier deporte es el resultado por el cual muchos se sorprenden de mi pasión por él.

Comentarios

También te interesa

Cómo perder peso, otra vez

La respuesta a una de las preguntas más buscadas en Google la encontrarás en las siguientes líneas. Un secreto que he querido compartir contigo y creo que es el mejor momento para desvelarlo.

Infinity Xtreme 2017

Me contaron que era una de las carreras de obstáculos más duras de Tenerife y no podía dejar pasar la ocasión, aunque semanas antes del evento me sintiera así.

Cochinero Challenge 2017

Crónica de la 2º edición de la Cochinero Challenge, una de las carreras de obstáculos más divertidas en las que he estado, y encima, debutando en casa.

Desayunos saludables de 2017

¿Qué desayunar cuando te propones eliminar los cereales o las galletas con Cola Cao de tu dieta? Te enseño los desayunos saludables y créeme, si los pruebas no echarás nada de menos

Media Maratón Las Galletas 2016

Una experiencia y una crónica que tenía que llegar. Es una realidad que el corredor popular afronta tarde o temprano: no todas las carreras se terminan con las ganas de sacarte una foto tras cruzar la meta

Aún no lo sabes, pero tienes una vida sedentaria

Es probable que mientras lees esto estés sentado al igual que yo. La idea no es que salgas ahora a correr, sino que hagas los mismos cálculos que hago en este post y te plantees si llevas una vida sedentaria, a pesar de hacer deporte.