Cómo marcarse pequeños objetivos para conseguirlos (de verdad)

Seguimos sentando las bases mentales para afrontar el nuevo año escolar. Si alguna vez te has quedado a medias de conseguir tu objetivo o éste solo lo has visto posible en tu imaginación, entonces déjame que te cuente un secreto a voces: cómo marcarse pequeños objetivos.

Cuántas veces habrás escuchado esa frase que dice:

Si me hubieran dicho hace unos años que habría llegado hasta aquí me hubiera echado a reír.

Muchas, ¿verdad? Sí, yo también sospechaba cuando la escuchaba. Como si las metas se consiguieran casi sin querer, sin desearlo del todo o sin creernos que somos capaces. Y luego nos dan lecciones al resto de mortales con frases como:

“Eres más capaz de lo que crees”

Todo muy raro. Luego te paras a pensar: hace unos años salías de trabajar y te ibas de cañas o a apalancarte en el sofá. Con suerte y ganas acudías al gimnasio de vez en cuando, a ver qué se cuece.

Hoy ya has hecho tus pinitos en las carreras populares, ya se puede decir que sabes qué hacer con los hierros del gimnasio o te has hecho tus primeras dominadas y encima, estás leyendo esto. ¿Me vas a decir que no esto no es avanzar? ¿Cómo ha sucedido?

Pues te voy a decir una obviedad: es imposible evitar el cambio, o se progresa o se involuciona, pero nunca nos quedaremos en el sitio siempre y cuando nos movamos. Y estamos hechos para movernos, para que las cosas cambien en nuestro entorno y cambiemos con ellas.

marcarse pequeños objetivos

Una vez asumido esto, podemos dejar que la naturaleza siga su curso o podemos hacer algo mejor: tomar el control de nuestros cambios, podemos desearlos, buscarlos, trabajar por ellos, soñarlos y sí, también cumplirlos.

Esta es una actitud que define a las personas que tienen expectativas en la vida, que llegan lejos y terminan diciendo con un café delante: “Si me hubieran dicho hace unos año que estaría donde estoy, hubiera pensado que me están vacilando

Lo que suele pasar entre medias es que esas personas se han marcado objetivos, que no metas. La diferencia es crucial y quiero ilustrártela en lo que voy pensando mientras corro:

Salgo a correr a regañadientes porque estoy cansada y no tengo muy buenas sensaciones. Así que me digo: OK, vamos a por los primeros 5 kilómetros a ver qué tal.

Cuando ya llego a ese objetivo, me premio con mi mejor canción y un poco de aguay me digo: “Venga, si te haces 5 kilómetros más te puedes permitir un mug de proteína de chocolate al llegar a casa”. Y cuando voy por 10 kilómetros me digo: “Ya lo tienes 2 kilómetros más y puedes decir que has acabado el entrenamiento como una campeona.”

¿Qué hice en todo momento? Ir marcándome pequeños objetivos para llegar a mi meta (12 kilómetros) y me daba recompensas a medida de que los conseguía. Esas propuestas que me hacía en mi mente no eran más que pequeñas motivaciones, y sí, el único tipo de motivación en el que creo que nos podemos apoyar tal y como ya conté.

La última recompensa siempre suele ser para mí la más importante: acabar. No puedes imaginar lo feliz que te puede hacer acabar lo que tienes pendiente.

marcarse pequeños objetivos

Y así, entrenamiento a entrenamiento, día a día y semana tras semana. De repente, como siempre ocurre, te das cuenta que estás acabando el año y echas la vista atrás: ¿estás en el mismo punto en el que empezaste el año? Apuesto que si siguieras la estrategia de los objetivos diarios no.

Entre una cosa y otra has logrado avanzar sin darte cuenta y puede que incluso tus expectativas eran “poquita cosa” y has conseguido más de lo que te habías planteado. Felicidades porque nada llena más que sentir orgullo por lo que uno ha hecho y hace.

Cómo marcarse objetivos de manera eficaz

  • Deben ser objetivos realistas. Si tienes una meta, debes plantearla a corto, medio o largo plazo dependiendo de su dificultad. No es lo mismo plantearse correr un Ironman que un maratón, y no es lo mismo prepararse para un maratón que es una cosa muy seria que una carrera de 10 kilómetros. En estos casos es mejor documentarse mucho o para asegurarnos: acudir a profesionales que nos ayuden a marcar estos pequeños objetivos y los pasos a seguir.
  • Tenlos apuntados en un sitio visible. En la nevera, que el calendario o que te salte la alarma en el móvil. Tener tu meta y pequeños objetivos en la libreta tan mona que te regalaron (y que consultas a diario, por supuesto) . Apúntalas, realízalas y date el placer de tacharlas cuando hayas cumplido. Además, debes tener en cuenta que vas a tener que trabajar la disciplina (aquí te explico cómo), porque los pequeños objetivos no siempre serán suficientes para sacarnos del sofá.
  • Ponte un plazo. Puedes tener una meta que es ser capaz de correr 10 kilómetros, pero no has pensado en ninguna carrera para debutar esta distancia. Así que no sientes la presión de acudir en buena forma…. Un poquito de presión no viene mal para progresar. Así que ponte una fecha, comprométete y demuéstrate que eres capaz de cumplir sin que haya nadie encima de ti diciéndote lo que tienes que hacer.

He contado mi ejemplo un centenar de veces en el blog: me encanta entrenar fuerza, hacer ejercicios con peso libre en el gimnasio o en cualquier parte, pero un día me desperté con ganas de ponerme incómoda y decidí echarme a correr.

marcarse pequeños objetivos

Descubrí que con echarme a correr no bastaba porque no era constante, y no era igual con otros deportes que había hecho, ya que no terminaba de sentirme cómoda practicándolo. Así que cada vez que llegaba el momento, rehuía de él y me inventaba excusas para postergar mi carrera.

Pero no me rendí: me apunté a un club de corredores una vez por semana, fui a carreras pequeñas de 5 y 10 kilómetros… y aún así el hábito de salir a correr sola no se instalaba en mí.

Todo cambio el 31 de diciembre de 2015, una hora antes de pasar de año me compré mi dorsal para la media maratón de Málaga. En ese momento sí, tenía que salir a correr a diario para llegar en cuatro meses preparada para la fecha esperada. Pedí ayuda a un profesional para que organizara mis entrenamientos y así los pequeños objetivos me los marcaba él a medida de que pasaban las semanas. Y lo conseguí.

Por estoy convencida de que este método de plantearse el deporte (el nuestro, el de andar por casa) funciona. Así que dime, qué gran objetivo tienes en mente y cómo te lo planteas para llegar a él 🙂

Sarah Santiago

Periodista y deportista. Entrenar para mí es una necesidad anímica y física. Disfrutar haciendo cualquier deporte es el resultado por el cual muchos se sorprenden de mi pasión por él.

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